Un Camino creativo y compartido
Más allá de las flechas amarillas, el Camino de Santiago puede ser un laboratorio portátil para cuadernos de campo, acuarelas, diarios sonoros o fotografía documental amable. Marca hitos personales: un dibujo por etapa, una entrevista corta con hospitaleros, un catálogo de puertas antiguas. La mezcla de caminata y creación libera tensiones y abre amistades espontáneas. Respeta los silencios, acepta la lluvia, y deja que el proyecto te guíe.